Explora curiosidades de esta majestuosa ave y su habitat.
No le gusta el agua
A diferencia de otros ibis, el ibis eremita prefiere hábitats secos, como zonas rocosas y semiáridas, en lugar de humedales.
Un comedor selectivo
Se alimenta de insectos, pequeños reptiles y anfibios, lo que lo hace un excelente controlador de plagas naturales.
Ave en peligro
Estuvo al borde de la extinción, con menos de 100 ejemplares en estado salvaje en el siglo XX. Gracias a proyectos de conservación, su población ha aumentado.